Saltar al contenido principal

Tienda Online

Nuestra historia

Todo empezó por cuidar a una perrita que ya era grande

La historia real detrás de cada collar que hacemos — y por qué lleva el nombre de Telma.

Telma

Llegamos a los collares de ámbar buscando algo natural, sin químicos, para tratar las pulgas y garrapatas de nuestra perrita — que ya era adulta, y no queríamos exponerla a más tratamientos agresivos de los que ya había tenido en su vida.

No esperábamos demasiado, la verdad. Pero los resultados fueron sorprendentemente positivos: el ámbar cumplió su función, y lo hizo sin una sola gota de químico encima de ella.

Unos años después, Telma falleció. Y en medio de esa despedida, tomamos una decisión: traer estos collares desde Lituania — pero esta vez no solo para ella, sino para compartirlos con otras familias que, como nosotros, buscan una forma más natural de cuidar a sus perros y gatos.

Cada collar que sale de acá lleva un poco de esa historia. No es solo un producto — es la forma que encontramos de seguir cuidando, en su nombre.

El camino hasta acá

De un problema puntual a un cuidado que compartimos

1

La búsqueda de algo natural

Necesitábamos tratar las pulgas y garrapatas de Telma sin recurrir a más químicos, dada su edad.

2

La prueba con Telma

El ámbar báltico se convirtió en su collar de todos los días — y los resultados nos sorprendieron.

3

La despedida

Telma falleció ya grande, después de una vida cuidada como se merecía.

4

Ámbar de Telma

Decidimos traer estos collares desde Lituania en su honor, para que otras familias puedan cuidar así a sus mascotas.

En su honor, este emprendimiento lleva su nombre: Ámbar de Telma.

Conocé los collares que nacieron de esta historia

Ámbar báltico auténtico, certificado pieza por pieza — la misma forma de cuidado que empezó con Telma.

Ver collares